El título del presente le resultará familiar a algunos, y bajo ningún concepto es un plagio al trabajo del profesor e investigador de la Universidad de Navarra, Ramón Salaverría. Todo lo contrario, es inspiración en torno a un tema que él viene desarrollando y que ya ha llegado a nuestras vidas: la ubicuidad, la omnipresencia de diversos mensajes con fines publicitarios, periodísticos, informativos, lúdicos, etc.

Cada vez estamos a merced de una mayor cantidad de estímulos provenientes de los dispositivos móviles de comunicación.

Como ya hemos indicado en otras entradas de este blog, afrontamos en este momento no solo el surgimiento de lo que han denominado como la ‘Cuarta Revolución Industrial‘, sino un cambio de paradigma en el que ya no basta considerar en primera instancia las tecnologías móviles, sino que se han constituido en muchos casos, como la única ventana para distribuir determinados mensajes. 

En Twitter ya se ha hecho habitual contar con el aporte de @OfficialyChadd y @lorilewis para conocer un aproximado del flujo de información que existe en Internet durante 60 segundos, en determinadas plataformas digitales
(https://twitter.com/OfficiallyChadd/status/1025464049159614464)


Hemos pasado del mobile first al mobile only en muy poco tiempo, porque las mismas empresas tecnológicas han disminuido los tiempos establecidos para su evolución.

Esos consensos entre los promotores de las tecnologías, que hace unos cinco años estaban establecidos en 12-13 meses aproximadamente, hoy vemos cómo se han reducido dramáticamente a unos 7-8 meses. Es decir, en este último lapso de tiempo está establecido que surja un  nuevo producto tecnológico, que evolucionen los ya existentes, y obvio, la vida humana debe condicionarse a la misma velocidad (o eso debería intentar para no caer en la denominada y temible “brecha digital”).

Y si bien este vertiginoso panorama, donde nacen nuevas vías y canales de comunicación que a su vez segmentan cada vez a los usuarios, ha permitido el desarrollo de nuevos formatos y de nuevas maneras de contar y mostrar las cosas. Ya no basta con ser digital, hay que hablar y pensar según la plataforma y la audiencia.

El propio Salaverría se ha referido al hecho de que en este momento somos Netizens. A esto agregaríamos que también somos prosumidores, es decir, somos ciudadanos que hacen vida en internet, asumiendo un rol activo como audiencia, generando engagement con contenidos, ‘republicando’ y generando a la vez, nuevos volúmenes de información. Porque sí, hasta los mensajes que compartimos a través de WhatsApp y Telegram son información, y ya ni hablemos del comportamiento de la Generación Z a través de los stories de Instagram o Snapchat.

Datos de organizaciones multilaterales reflejan que somos aproximadamente 4 mil millones de personas conectadas hoy día a internet, lo cual es un equivalente aproximado al 50% de la población del planeta. Esto, para que tengamos noción de la magnitud del fenómeno.

Y como bien indicamos al comienzo, en este contexto son diversas las manifestaciones humanas que se ven afectadas por la introducción y evolución de las tecnologías. 

Entre ellas, el campo de la comunicación y muy específicamente el del periodismo, han ido de la mano en este proceso.

Actualmente es habitual hacer periodismo desde dispositivos móviles, con los cuales tomamos fotos, realizamos vídeos, tomamos notas, captamos audios y publicamos en webs, redes sociales o cualquier otra plataforma digital. Por igual, cualquier producto multimedia lo podemos editar, transformar y acondicionar a las necesidades del momento, de una manera intuitiva y en pocos pasos.

Producto del cambio de paradigma antes mencionado, también se hace periodismo para los dispositivos móviles. Las páginas de internet se han adaptado a las dimensiones de las pantallas de estos equipos (responsive design), los vídeos y fotografías convencionales poco a poco han ido asumiendo la verticalidad como un elemento natural en su propuesta estética, el audio ha mutado al modelo on demand, resultando así el podcast y los micros para altavoces inteligentes.

Altavoz inteligente Google Home y dispositivo de transmisión Google Chromecast

Asimismo, han surgido nuevos formatos y nuevas narrativas como la realidad virtual, los contenidos 360º-180º y la realidad aumentada. De hecho, de la evolución y articulación de estos se empieza a hablar de realidad extendida.

Muchos medios de comunicación, conscientes de este escenario, y conscientes por igual de la cada vez mayor segmentación de usuarios, han llevado a cabo significativos procesos de innovación para estar presentes en cada una de estas manifestaciones. Quizás, los más aventajados a nivel internacional puedan ser The New York Times, CNN, The Washigton Post, Financial Times, Wall Street Journal, Euronews, BBC.

Por su parte, en España quizás los que tienen una destacable labor innovadora en diversos formatos y con diversas plataformas digitales son El País y RTVE.

Pero en movilidad digital también podemos destacar otros elementos que ayudan a la promoción y la reputación de los contenidos. Facebook, últimamente muy cuestionada por varios episodios de vulnerabilidad en los datos de sus usuarios, ha incorporado un botón de información que aparece en cualquier contenido de índole periodístico, que señala los datos de quien produce esa información, con lo cual, cualquier contenido con intención de ser “noticia” y que no posea dicho botón es por tanto cuestionable.

Si nos referimos por otra parte al tema de promoción, vemos cómo cada medio desarrolla su propia app para presentar los contenidos, la cual tiene la particularidad de lanzar una notificación (notificación “push”) por cada información que el medio considere de suma importancia para la opinión pública. De hecho, los sistemas operativos móviles integran en la configuración, la opción de administrar la forma y periodicidad en que se presentan estas notificaciones, con la posibilidad de tener acceso a la información sin necesidad de desbloquear el dispositivo.

En este apartado debemos destacar que hasta las propias empresas tecnológicas apuestan por el desarrollo de este tipo de apps, teniendo como ejemplos: Upday by Samsung, Microsoft Noticias, Yahoo News y Google News.

En esta vorágine informativa surgen conceptos como Crossmedia (distribución del mismo contenido a través de la mayor cantidad de canales y plataformas posibles) y Transmedia (creación de experiencias particulares en torno a un tema en común, que consumidas por separado no dependen de las demás pero que en conjunto representan una experiencia enriquecedora sobre una temática particular y donde la participación de los usuarios y la generación de comunidad son determinantes) Sobre este apartado Luis Mauricio Calvo, Ana Serrano y Carlos Scolari, por ejemplo, tienen aportes que arrojan mayor luz.

Pero por si fuera poco, en el mismo marco surge ahora el periodismo ubicuo, identificado por Salaverría como ese proceso en el que la información se ajusta a las necesidades, tiempos y gustos de la audiencia.

Elementos como los altavoces inteligentes y smart hubs nacen para comenzar a dar firme cabida a este escenario, el cual está determinado por el desarrollo de la Inteligencia Artificial y redes muchos más rápidas (5G).

Cada vez más la información nos rodea sin que nosotros lo determinemos. Como afirma el mismo Salaverría, aunque hoy en día podemos apagar el smartphone y/o tablet y alejarnos un tanto de esta infoxicación, en un futuro cercano ya eso no será posible.

Y en este punto es inevitable pasar por alto la escena de publicidad personalizada de la película portagonizada por Tom Cruise, Minority Report.

Es un contexto denominado como “Postinternet”, donde el IoT es el actor primordial. Los dispositivos móviles ya no serán necesarios para informarnos, pues la información se moverá a nuestro ritmo a través de diversos canales.

Para conocer un poco sobre este proceso, invitamos a revisar la lectura “Del periodismo móvil al periodismo ubicuo. Allá donde estés habrá noticias” de Ramón Salaverría.